EVOLUCIÓN

183411_1906297498094_1261488019_2348228_5371741_n

La evolución que nos enseñaron en la escuela es la evolución de la forma física. Los organismos pluricelulares provienen de organismos unicelulares que se originaron en el océano. Se nos enseñó que la evolución se produce de lo simple a lo complejo. Esta definición expresa la idea de que el organismo más apto es el que controla el entorno y al resto de organismos, el que se encuentra en la cúspide de la pirámide alimenticia es el más evolucionado. Hace tiempo que sabemos que esta definición es limitante y errónea.

Si dos seres humanos entablan una relación al mismo nivel, y uno es bondadoso y altruista y otro ruín y mezquino, decimos que es más evolucionado el primero. Nuestro entendimiento más profundo nos dice que un ser verdaderamente evolucionado es aquel que valora más a los demás que a sí mismo y que valora más el amor que el mundo físico y lo que hay en él. La actúal idea de la evolución refleja la fase de la evolución que estamos abandonando ahora.

Nuesto universo evolutivo se basa en la exploración de la realidad física a través de los cinco sentidos. Entendemos que toda acción tiene un efecto y que todo efecto tiene una causa. Observamos el resultado, no sólo de nuestras acciones, sino también de nuestras intenciones y pensamientos. Vemos que la ira mata y la bondad nutre. El mundo físico es un extraordinario escenario para el aprendizaje, mediante la prueba – error aprendemos qué sirve para expandirse y qué nos lleva a contraernos.

Cuando la percepción del mundo físico se ve unicamente desde los cinco sentidos sensoriales la vida se resume a un ejercicio continuo de supervivencia física, donde el miedo ocupa un papel fundamental. Se nos antoja que lo esencial es tener poder para controlar el entorno y a los demás. Esta necesidad provoca la competencia. Este tipo de poder es el poder externo. Este poder se puede adquirir, pero también se puede perder. Todas nuestras instituciones ( económicas, políticas y sociales ) reflejan nuestra idea del poder como algo externo. La policía protege a las personas, los sindicatos protegen a las personas, las distintas asociaciones a sus representados, la sanidad protege la salud de las personas, todos y todo se protege “con respecto a “. Así las jerarquías de las estructuras económicas, políticas y sociales muestran quién tiene el poder y quién no. Poder que hemos cedido ” por nuestro propio bien “, nos dijeron que era imposible relacionarnos entre nosotros y con el entorno sin un arbitraje, nos trataron como a bebés.

La percepción del poder como algo externo fragmenta la mente, tanto si se trata de la mente individual, como si se trata de la mente de la comunidad. Cuando marido y mujer compiten por el poder se enredan en la misma dinámica en la que se enredan los colectivos cuando compiten y luchan desde sus comunidades, partidos o países. El ya obsoleto concepto de evolución se desploma desde el momento que no sirve a la propia evolución del ser humano. Refleja las limitaciones que supone el hecho de percibir el mundo físico sólo con cinco sentidos. Refleja la lucha por el poder externo que viene generada por el miedo. Asi es como hemos evolucionado hasta ahora, y esto es lo que estamos dejando atrás.

Una idea más profunda comienza a implantarse, nos está llevando a otra clase de poder, un poder que ama la vida en cada una de las formas en que se manifiesta, un poder que no juzga aquello con lo que se encuentra, un poder que percibe sentido y propósito en cada detalle de la vida. Es éste un poder auténtico. Cuando sintonizamos nuestros pensamientos, emociones y acciones con las parte más elevada de nuestro interior, nos llenamos de entusiasmo, propósito y sentido. La vida es rica y plena. No tenemos pensamientos de amargura. No nos queda recuerdo alguno del miedo.

El poder auténtico tiene sus raices en la fuente más profunda de nuestro ser, el poder auténtico no se puede comprar, ni vender, ni heredar. Estamos evolucionando desde seres humanos a seres multidimensionales – multisensoriales. Las percepciones de un ser humano multisensorial se extienden más allá de la realidad física hasta sistemas dinámicos de los cuales, la realidad física no es más que una parte. El ser humano multidimensional es capaz de percibir y apreciar el papel que juega la realidad física dentro de una evolución mucho más amplia. Y este reino es invisible para el ser humano. Desde la percepción del ser humano multisensorial, el mundo físico es un entorno de aprendizaje, que lo crean las almas que lo comparten, y todo lo que ocurre en él sirve para su aprendizaje. Desde la percepción del ser humano multisensorial, la intención que detrás de cada acción determina sus efectos, cada intención nos afecta, tanto a nosotros como a los demás, y los efectos de las intenciones se extienden más allá del mundo físico. Si uno elige inconscientemente, evolucionará inconscientemente. Si elige conscientemente, evolucionará conscientemente.

En el marco del ser humano multisensorial se distingue entre personalidad y alma. Nuestra personalidad es esa parte de nosotros que nació, vive y morirá dentro del tiempo. Nuestra personalidad, al igual que nuestro cuerpo, es el vehículo de nuestra evolución. El alma es esa parte de usted que es inmortal. Cada persona tiene un alma , pero una personalidad que está limitada en su percepción a los cinco sentidos no es consciente de su alma y, por tanto, no puede reconocer sus influencias. Pero cuando la personalidad se hace multisensorial, sus intuiciones ( sus presentimientos y sentimientos sutiles ) se convierten en algo importante para ella. Siente cosas acerca de sí misma y de los demás que no se pueden justificar sobre la base de la percepción de los cinco sentidos.

Cuando una personalidad multisensorial mira dentro de sí misma, se encuentra con corrientes diferentes. Mediante la experiencia, aprende a diferenciar estas corrientes y a identificar los efectos emocionales de cada una. Aprende, qué corrientes generan división, ira y qué corrientes generan pensamientos sanadores y acciones constructivas. Con el tiempo aprende a valorar e identificarse con aquellas corrientes que generan creatividad, curación y amor, y a liberarse de aquellas corrientes que generan negatividad y violencia. De este modo, la personalidad experimenta la energía del alma.

Si usted desea conocer su alma, pregúntese: ¿ qué quiere mi alma ?, ¿ qué relación hay entre mi alma y yo ?.

http://unaredhumana.hl30.dinaserver.com/

2wgyrr7

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Despertar de conciencia. Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s